martes, 30 de abril de 2013

587.- Las maravillas de Sergei Paradjanov


                                       
                                                     Fotograma de Sayat Nova



Las maravillas de Paradjanov




Paradjanov sólo acabó cuatro largometrajes. Bastaron para mostrar la mirada única de un cineasta singular en la historia del cine. Singular, así lo definió Tarkovski en una carta muy especial. En 1968, Paradjanov acabó su segundo largometraje, Sayat Nova, una película sobre el gran poeta armenio Harutyun Sayatyan, conocido como Sayat Nova, el Rey de las Canciones. Los jerarcas de la burocracia soviética encargados de velar por la ortodoxia cinematográfica no podían creer lo que veían ni entender cómo pudieron rodar eso, quién había autorizado semejante producción, quién había aprobado el guión dos años antes. Eran malos tiempos para la lírica: 1968, los tanques soviéticos aplastando la Primavera de Praga, ¿recordáis?

Praga, agosto de 1968. Fotografía de Josef Koudelka

Los jerarcas soviéticos vieron mal el erotismo, la sensualidad, que desprendía Sayat Nova; veían demasiado misticismo, y lo que era peor, nada, pero nada nada, de ideología. Y también detectaron el mayor crimen en un artista soviético: el formalismo, o sea, la excesiva preocupación por las formas, cinematográficas en el caso de Sayat Nova. Conminaron al cineasta a remontar la película, su película -la había escrito, se había ocupado de la dirección artística, la había dirigido y la había montado-. Paradjanov se negó a mutilar su obra.

Sergei Paradjanov 

Entonces le ordenaron a otro cineasta, Sergei Yutkevich, que la remontara. Obedeció. Cortó todas aquellas escenas que molestaban más, la película quedó reducida a setenta minutos de metraje y la retitularon como El color de la granada. Pero no se olvidaron de Paradjanov y en 1973 lo acusaron de... veamos: homosexualidad, pornografía, tráfico de arte, especulación monetaria, incitación al suicidio -tal cual-, tendencia al surrealismo -como suena- y... ¿os lo imagináis? Efectivamente, formalismo. 

Andrei Tarkovski y Sergei Paradjanov

Tres días antes de que fuera sentenciado, Andrei Tarkovski, uno de sus mejores amigos y compañero de estudios en la VGIK, la Escuela de Cine de Moscú, le escribió una carta al Comité Central del PC de Ucrania en la que señalaba la grandeza artística de Paradjanov: Es culpable, culpable de su singularidad [y de la soledad que llevaba aparejada]. Nosotros somos culpables de no pensar en él a diario y de no entender de forma cabal el significado de la palabra maestro. Paradjanov fue condenado a cinco años de prisión en un penal de máxima seguridad en Siberia. Cineastas como Godard, Truffaut, Fellini, Buñuel, Antonioni... firmaron peticiones de libertad y se hicieron oír. Sin éxito. Paradjanov sólo fue excarcelado en 1977. Pero le tenían ganas y se ensañaron con él: volvieron a detenerlo en 1982 y se pasó otro año en la cárcel.


Paradjanov, un cineasta singular, sin duda, y quizá el menos conocido de los cineastas de la era soviética. Desde luego fue el último que uno descubrió cuando el artista llevaba ya catorce años muerto. Se lo debo a Serge Daney; la recopilación de sus escritos, El cine, arte del presente, se cierra con  transcripción de sus palabras un martes, 5 de mayo de 1992, casi dos años después de la muerte de Paradjanov, cuando presentaba el nº 2 de la revista Trafic. Daney, enfermo de sida, era consciente de que tenía los días contados,  murió el 12 de junio, apenas cinco semanas después. Aquellas palabras suyas pueden considerarse su testamento, el testamento de un cinéfilo:

Nunca pude comprender cómo la gente puede ver películas sin hablar de ellas. (...) La cinefilia no consiste en ver películas solo, en la penumbra (...) -eso no es más que un aspecto de la cuestión- sino que consiste en no hablar durante hora y media, estar obligado a escuchar, a mirar, y durante la hora y media siguiente recuperar el tiempo perdido. Y si no hay nadie para hablar, uno se pone a escribir, lo que sigue siendo una forma de hablar (...) si nadie habla, nadie ve, pues sólo podemos ver bien las cosas cuando somos capaces de decirlas, de hacerlas volver por las palabras (...) Me digo que no tendría el placer de volver a ver un filme tal como es y tal como lo había olvidado si -durante todos estos años en que no lo había visto- no hubiera al menos hablado de él. Entre lo que se alucina, lo que se quiere ver, lo que se ve realmente y lo que no se ve, el "juego" es infinito: es ahí donde tocamos la parte más íntima del cine.

Serge Daney

Creo que nunca nadie explicó mejor la cinefilia y, de paso, las razones -íntimas- de esta escuela. Pero a lo que vamos, aquel día Serge Daney habló de Paradjanov, hizo volver con sus palabras Sayat Nova y recordó la experiencia que representa verla, algo así como si alguien hubiera viajado en el tiempo y hubiera colocado la cámara en un mercado de Ereván en la Edad Media...

Paradjanov reconstruye la hipótesis de una imagen de la que se pudiera decir: ésta data de mucho antes del cine. Constituye una suerte de intrusión imaginaria milagrosa en un mundo que existió y al que jamás tendremos acceso. (...) Si hubiera habido cine en la Edad Media, esto [Sayat Nova]  hubiese sido "La llegada del tren a la Ciotat" para ellos y para nosotros. He aquí la verdadera inocencia. (...) Llegamos así como a tocar una suerte de equivalencia de un mundo sin el cine, de un mundo de la Edad Media.

Fotograma de Sayat Nova

Dicho de otra forma -aunque no haga falta-, Sayat Nova representa las antípodas del "cine histórico"; no es como si fuera el primer filme sobre la Edad Media, sino que es el primer filme en la Edad Media. Ahí radica lo sublime de la película de Paradjanov. Pero aún tuve que aguardar más de cinco años a comprobarlo cuando se editaron en dvd sus cuatro largometrajes. 


Si escribo Paradjanov es porque así lo vi escrito en el texto -oral- de Serge Daney. En otros lugares aparece también como Parajanov. Era hijo de padres armenios y nació en 1924 en Tiblisi, la actual capital de Georgia, en la ruta de la seda; murió en Ereván, la actual capital de Armenia, en 1990. Su nombre, transcrito en nuestro alfabeto, en armenio se escribe Sargis Hovsepi Parajanyan; en ruso, Sergei Paradzhánov. En 1945 ingresa en la Escuela de Cine de Moscú y Dovjenko fue uno de sus profesores. Pero siempre estuvo convencido de que el cineasta nace, no se estudia para ser cineasta. Hay que nacer con eso y tenerlo desde el vientre de tu madre. Tres años después fue sentenciado a cinco años de cárcel por relaciones homosexuales aunque lo soltaron después de tres meses. Se casó con Nigyar Kerimova que fue asesinada por sus familiares musulmanes por haberse convertido a la religión ortodoxa para casarse con Paradjanov. El cineasta se trasladó a Kiev, en Ucrania, hizo ocho películas documentales y de ficción,  de las que acabará renegando, se casó con Svetlana Ivanivna Shcherbatiuk con la que tuvo un hijo, Suran, en 1958. Pero, por así decir, la voz del cineasta no despierta y no cuaja su mirada única hasta que contempla La infancia de Iván (1962), la opera prima de Tarkovski; la película de su amigo supone una revelación y el detonante del genio de Paradjanov.

Fotograma de Sombras de nuestros ancestros olvidados
(la mujer amada -como los ancestros olvidados- 
regresa de la muerte para vernos)

Su primer largometraje, Tini zabutij predkiv (Sombras de nuestros ancestros olvidados, 1964), titulado en la edición en dvd Los corceles de fuego, es una película deslumbrante que cuenta una historia de amor trágico en las montañas de los Cárpatos, hablada en dialecto hutsul, conjugando la etnografía y el cuento popular en un universo fronterizo con lo mágico, enhebrando tomas largas en movimiento mediante una cámara en mano desencadenada, que destilan imágenes cargadas de subjetividad que por momentos cobran visos surreales, interrumpidas a veces por planos fijos de formas rituales primorosamente compuestas con texturas del mundo mineral y vegetal -rocas, líquenes, tocones...-, a modo de pillow shots.

Fotograma de Sombras de nuestros ancestros olvidados 
(la escena de la boda)

Paradjanov deviene un juglar que despliega una cámara insomne con desplazamientos febriles, como en las escena de la feria, y angulaciones expresivas y sorprendentes, como en el seguimiento de las deambulaciones de los personajes, y trasciende los engarces narrativos a través de planos de gran riqueza plástica y de una urdimbre de voces y cantos populares, que desprenden un aire de ensueño y una cautivadora sensualidad a la hora de plasmar los desgarros emocionales y los arrebatos fulgurantes, como en la escena de la siega de un prado florido que merecería un lugar de honor en la entrada de la guadaña y que -no tengo perdón- olvidé, o la escena del almiar.

Fotograma de Sombras de nuestros ancestros olvidados
(la fiesta ritual)

En Sombras de nuestros ancestros olvidados, encontramos ya algunas claves de la poética del cineasta: la fervorosa aprehensión de la belleza del mundo, tal como entendía el cine Paradjanov, y el aroma de los relatos maravillosos. Una poética en la encrucijada de la vanguardia y del retorno a los orígenes del cine, que cuajará sus formas más acabadas en la siguiente película Sayat Nova (1968).   

Fotograma de Sayat Nova

Sayat Nova, que acabó titulándose El color de la granada, aun mutilada, es una obra única, inclasificable, una experiencia inédita. La cámara se queda quieta, no hay diálogos, sólo escuchamos fragmentos de los poemas de Sayat Nova, música y cantos armenios, y un tejido sonoro que dota de espesor a los planos casi siempre estáticos y frontales, salvo algunos cenitales, concebidos como retablos vivientes en los que se privilegia la falta de profundidad;





como lienzos o páginas de un libro iluminado, o mejor, como tapices o esas alfombras que Paradjanov prodiga en sus películas,



donde se tejen colores y texturas, objetos y materias, de cuerpos y gestos con una disposición precisa que difumina la frontera entre lo simbólico y lo etnográfico, en una combinación embriagadora que convoca para su disfrute los cinco sentidos.





En estos fotogramas de Sayat Nova condenso la secuencia 
del rescate de los libros, tras una inundación 
resuelta de forma elíptica mediante el sonido, 
y,  puestos a secar en el tejado del templo, 
el niño descubre la belleza de las palabras 
y las imágenes de los libros miniados

Un mundo sensorial que aflora a partir de la cultura material -e inmaterial- armenia y que Paradjanov describió como una serie de miniaturas persas. Un delirio visual con resonancias poéticas que conjuga lo sublime y lo popular, eros y tánatos,  la carne y la mística, el rojo y el negro... Sayat Nova representa una celebración lujuriosa de la belleza del mundo.





La voluptuosidad de las miniaturas que componen el tejido visual de Sayat Nova conjugan lo sensual y lo ascético en una rara alquimia que alcanza hondas resonancias en la relación del joven poeta con su amada, a los que encarna la misma actriz, Sofiko Chiaureli, la musa de Paradjanov,







una decisión que le permite al cineasta llegar al corazón del tema a través de la propia materia fílmica: la identidad de los cuerpos y la unidad de las almas a través de la vía amorosa, los amantes se buscan y cada uno se encuentra a sí mismo, descubriendo su rostro en el otro. En el cine de Paradjanov, los personajes no se libran jamás de una experiencia así: hasta el fin de los tiempos, deben llevar a cuestas el amor que vivieron en el pasado, que siempre vuelve como un sueño o una visión recurrente. 


Es muy probable que la forma -la tapicería- del filme tenga mucho que ver con los escasos medios de que dispuso el cineasta para rodarlo. Cuando Paradjanov volvió a la tierra de sus ancestros, experimentó una honda impresión. Se inspiró en la Edad Media armenia y concibió la idea de hacer una película sobre Sayat Nova, un poeta del siglo XVIII que era, y aún es, un poeta popular, sus poemas son conocidos y sus canciones se cantan en bodas y cuchipandas.

 En el fotograma de arriba se cifra cómo el niño se convierte
en el joven poeta mediante una elegante elipsis: 
el niño se coloca detrás del joven, lo abraza 
y en el fotograma siguiente habrá desaparecido.

 En estos fotogramas, el poeta adulto en un monasterio.


Fotograma de la escena de la muerte del poeta

Pero Sayat Nova no es un biopic del poeta aunque desgrane episodios de su vida, sino un filme que cobija la experiencia de su poesía y pespunta libros, vasijas, tocados, velos, vestidos, animales, flores, frutos o frescos como un alfabeto espiritual, signos del esplendor del mundo, que nos recuerda a Pasolini cuando se refería a la poesía de los objetos, de la materia, que en el cine cobra una cualidad onírica, y no es casualidad: Pasolini es como un dios para mí, un maestro del estilo, dijo una vez Paradjanov.   


Paradjanov escribió el guión de Sayat Nova en 1966, en una época de una cierta apertura pero acabó la película en 1968 y, como hemos contado, lo tuvo crudo. Tardará quince años en volverse a poner detrás de una cámara. Mientras estuvo en prisión y después, cuando no podía hacer cine, pintó, dibujó, realizó collages y esculpió pequeñas figuras.


En 1984 rodó en Georgia La leyenda de la fortaleza de Suram, y en 1988, en Azerbaiyán, Ashik Kerib, basada en un relato de Mijail Lermontov. Hay un cierto paralelismo con Sayat Nova, un poeta que escribió en armenio, georgiano y azerbaiyano. En el último plano de la última película acabada de Paradjanov, Ashik Kerib, vemos el vuelo de una paloma que se posa sobre una cámara y leemos la dedicatoria a su amigo Andrei Tarkovski, que había muerto en 1986, y a todos los niños del mundo. 

Fotograma del final de Ashik Kerib

Apenas dos años antes de su muerte, Paradjanov pudo viajar al Festival de Rotterdam y fue aclamado como un héroe del cine. No merecía menos. Godard escribió: En el templo del cine hay imágenes, luz y realidad. Paradjanov era el maestro de ese templo. Más que un cineasta, un hacedor de maravillas.

Pillow shot de Sayat Nova



Publicado por Daniel Domínguez 
http://www.laescueladelosdomingos.com/2011/03/las-maravillas-de-paradjanov.html






miércoles, 3 de abril de 2013

586.- 198 formas de protesta no-violenta





A propósito del "escrache": 
198 formas de protesta no-violenta



Por: José Ignacio Torreblanca |El País

La polémica surgida en los últimos días en torno al acoso a políticos (“escrache”) puesto en marcha por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) me ha recordado el trabajo de Gene Sharp, sin duda el mayor especialista mundial en formas de protesta no-violenta.
Lo más seguro es que Sharp no sepa lunfardo ni conozca los curiosos orígenes de este argentinismo que mezcla “escracho” (fotografía) y “escrachar” (romper, en este caso, la honra del objeto de condena). [Véase Boletín de la Academia Argentina de las Letras, Tomo LXVIII, nº 267-268, enero-junio 2003]
Pero el caso es que a Gene Sharp un aparentemente inofensivo profesor emérito de ciencias políticas de la Universidad de Massachusetts nacido en Ohio en 1928 se le atribuye ser el inspirador de los movimientos de protesta que derribaron a Slobodan Milosevic en Serbia, Víctor Yanukovich en Ucrania y Hosni Mubarak en Egipto.
Gene Sharp es el autor de multitud de obras sobre resistencia pacífica, no violencia y protestas contra regímenes autoritarios. Desde su modesto Instituto "Albert Einstein" y con la ayuda de una página web y decenas de voluntarios distribuidos por todo el mundo, el Profesor Sharp ha logrado que su tarea investigadora tenga un impacto mundial. [Vean por ejemplo sus obras en castellano, traducidas y disponibles gratuitamente en su página web]
Su libro “De la dictadura a la democracia” fue escrito pensando en la Premio Nobel de la Paz birmana Aung San Suu Kyi y tanto las autoridades iraníes como venezolanas y rusas (¡ay, siempre las mismas compañías!), han intentado en numerosas ocasiones desprestigiarle asociándole con la CIA u otras organizaciones conspiradoras.
Pero si leen su obra, verán que no hay trampa ni cartón: Sharp es simplemente un buen investigador que ha recopilado el catálogo más extenso de formas de protesta no-violenta y estudiado con detenimiento cómo los regímenes aparentemente más sólidos del mundo han terminado por caer empujados por unos pocos ciudadanos. Su tesis es bien sencilla y se resume así:
“Cuando la gente rechaza cooperar, se niega a prestar ayuda y persiste en esta desobediencia y postura retadora, le está negando a su adversario el apoyo y cooperación humanas básicas que cualquier gobierno o sistema jerárquico requiere. Si lo hace suficiente gente y por un tiempo suficientemente largo, ese gobierno o sistema jerárquico perderá el poder”.


A continuación, los 198 métodos de protesta no-violenta, junto con el vínculo al libro “La lucha política no-violenta: criterio y métodos” . Seguro que les resulta interesante.

Declaraciones formales

1. Alocuciones públicas
2. Cartas de rechazo o de apoyo
3. Declaraciones por parte de organizaciones e instituciones (declaración de los sacerdotes en la Francia de Vichy contra la deportación de judíos)
4. Declaraciones públicas firmadas
5. Declaraciones de acusación y de revelación de intenciones
6. Peticiones en grupo o en masa

Comunicación dirigida a públicos más amplios

7. Eslóganes, caricaturas y símbolos (grupo judío Baum en Berlín, 1941-42)
8. Banderas, carteles y otros medios de comunicación visual
9. Octavillas, folletos y libros
10. Periódicos y revistas
11. Grabaciones, radio y televisión
12. Escritura aérea y terrestre

Representaciones en grupo

13. Delegaciones
14. Premios satíricos
15. Grupos de presión
16. Montar guardias con piquetes
17. Elecciones satíricas

Actos públicos simbólicos

18. Exhibición de banderas y de colores simbólicos (bandera republicana en España)
19. Uso de símbolos en la vestimenta (uso voluntario de estrellas judías amarillas durante la Segunda Guerra Mundial en señal de solidaridad)
20. Oración y ritos
21. Reparto de objetos simbólicos (ratas, basura, etc.)
22. Desnudos de protesta
23. Destrucción de bienes propios (té en la Norteamérica colonial)
24. Luces simbólicas (velas, etc.)
25. Exhibición de retratos
26. Pintadas de protesta
27. Uso de signos y nombres nuevos (uso de la denominación "Polonia" en 1942)
28. Sonidos simbólicos
29. Reclamaciones simbólicas (plantación de semillas para reclamar territorios)
30. Gestos groseros

Presiones sobre los individuos

31. "Perseguir" a las autoridades
32. Burlarse de las autoridades
33. Confraternización (ganarse a las personas con una estrategia amistosa deliberada)
34. Vigilias

Representaciones dramáticas y musicales

35. Bromas y sketches satíricos
36. Representaciones teatrales y musicales
37. Cantar

Procesiones

38. Marchas
39. Desfiles (marchas organizadas en señal de protesta)
40. Procesiones religiosas
41. Peregrinaciones (Gandhi en 1947)
42. Desfiles motorizados



Homenajes a fallecidos

43. Luto político
44. Funerales satíricos (p. ej., de la "Libertad")
45. Manifestaciones en funerales
46. Homenajes en el lugar de enterramiento

Asambleas públicas

47. Asambleas de protesta o de apoyo
48. Reuniones de protesta
49. Reuniones de protesta camufladas ("banquetes" políticos en Rusia, 1904-1905)
50. Seminarios

Retiradas y renuncias

51. Abandonar la reunión
52. Guardar silencio
53. Renuncia a honores
54. Darse la vuelta


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA SOCIAL


Exclusión de personas

55. Boicot social
56. Boicot social selectivo
57. Inactividad al estilo Lisístrata (en "Lisístrata" de Aristófanes, las mujeres juraron no mantener relaciones sexuales con sus maridos hasta que éstos no pusieran fin a la guerra)
58. Excomunión
59. Interdicto religioso (excomunión aplicable a una zona o distrito)
No colaboración en acontecimientos, tradiciones e Instituciones
60. Suspensión de actos sociales y deportivos
61. Boicot de asuntos sociales
62. Huelga de estudiantes
63. Desobediencia social (confraternización con los parias en la India)
64. Retirada de instituciones sociales

Retirada del sistema social

65. Quedarse en casa
66. Desobediencia personal total
67. "Huida" de trabajadores
68. Proporcionar asilo con connotaciones religiosas
69. Desaparición colectiva
70. Emigración de protesta (hijrat)


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: 
BOICOTS ECONÓMICOS


Acciones por parte de los consumidores

71. Boicot de los consumidores
72. Negarse a consumir productos boicoteados
73. Política de austeridad
74. Impago de rentas
75. Negarse a alquilar
76. Boicot nacional de consumidores
77. Boicot internacional de consumidores

Acciones por parte de trabajadores y de productores

78. Boicot de trabajadores
79. Boicot de productores

Acciones por parte de intermediarios

80. Boicot de proveedores y de distribuidores

Acciones por parte de propietarios y directivos

81. Boicot de intermediarios
82. Negarse a alquilar o a vender propiedades
83. Cierre patronal
84. Rechazo de ayuda sectorial
85. "Huelga general" de comerciantes

Acciones por parte de propietarios de recursos financieros

86. Retirada de depósitos bancarios
87. Negarse a pagar tarifas, efectos y pagos sobre valoraciones
88. Negarse a pagar deudas o intereses
89. Retirada de fondos y de créditos
90. Rechazo de impuestos
91. Rechazo de dinero procedente del gobierno

Acciones por parte de los gobiernos

92. Embargo dentro del país
93. Listas negras de intermediarios
94. Embargo de los vendedores a otros países
95. Embargo de los compradores a otros países
96. Embargo comercial internacional

MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: HUELGA

Huelgas simbólicas

97. Huelga de protesta
98. Huelga sin previo aviso (huelga relámpago)

Huelgas agrícolas

99. Huelga de campesinos
100. Huelga de trabajadores agrícolas

Huelgas de grupos especiales

101. Rechazo de trabajos forzosos
102. Huelgas de presos
103. Huelgas de oficios (p. ej., de costureras)
104. Huelgas profesionales (asalariados o autónomos)

Huelgas sectoriales normales

105. Huelga en el centro de trabajo
106. Huelga sectorial
107. Huelgas de solidaridad (prohibidas durante el régimen de M. Thatcher)

Huelgas restringidas

108. Huelga al detalle (dejar de trabajar o marcharse de uno en uno)
109. Huelga "paragolpes" (cada vez en una empresa distinta)
110. Huelga de trabajo lento
111. Huelga de celo
112. Huelga de bajas por enfermedad
113. Huelga por dimisión
114. Huelga limitada (p. ej., negarse a trabajar fuera de las ocho horas diarias)
115. Huelga selectiva

Huelgas multisectoriales

116. Huelga generalizada (sin llegar a participar la mayoría de los sectores económicos)
117. Huelga general

Combinaciones de huelga y de cierre económico

118. Hartal (suspensión de la actividad económica en señal de protesta política, India)
119. Paralización económica (todo el mundo)

MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA POLÍTICA

Rechazo de la autoridad

120. Interrupción o retirada del apoyo
121. Negarse a mostrar apoyo en público
122. Libros y alocuciones en favor de la resistencia

Desobediencia ciudadana hacia el gobierno

123. Boicot de los órganos legislativos
124. Boicot de elecciones
125. Boicot de empleos y cargos públicos
126. Boicot de departamentos, agencias y otros organismos gubernamentales
127. Retirada de las instituciones educativas gubernamentales
128. Boicot a organizaciones respaldadas por el gobierno
129. Negarse a colaborar con los agentes de la autoridad
130. Retirada de carteles y distintivos propios
131. Rechazo de nombramientos
132. Negarse a disolver las instituciones existentes

Alternativas a la obediencia ciudadana

133. Mostrarse reacio y tardar en cumplir las normas (p. ej., pago de impuestos)
134. Desobediencia cuando no existe supervisión directa
135. Desobediencia popular
136. Desobediencia camuflada
137. Negarse a disolver una asamblea o reunión
138. Sentada
139. No colaborar en reclutamientos y deportaciones
140. Ocultarse, huir y usar identidades falsas
141. Desobediencia civil de las leyes "ilegales" (p. ej., al pago del impuesto sobre la sal en la India colonial)

Acciones por parte de los gobiernos

142. Negarse selectivamente a proporcionar ayudas gubernamentales
143. Bloqueo de líneas de mando e información
144. Obstaculización y obstrucción (científicos involucrados en la investigación atómica en la Alemania nazi)
145. No colaboración administrativa en general
146. No cooperación judicial
147. Ineficacia deliberada y no cooperación selectiva por parte de los agentes de la autoridad
148. Levantamiento militar

Acciones gubernamentales a escala nacional

149. Evasivas y retrasos cuasilegales
150. No colaboración por parte de ciertos departamentos gubernamentales

Acciones gubernamentales a escala internacional

151. Cambio de representaciones diplomáticas y de otros tipos
152. Retraso y cancelación de encuentros diplomáticos
153. Retirada del reconocimiento diplomático
154. Ruptura de relaciones diplomáticas
155. Retirada de organismos internacionales
156. Negarse a pertenecer a organismos internacionales
157. Expulsión de organizaciones internacionales (la Liga de Naciones expulsó a la URSS tras atacar Finlandia en 1939)

MÉTODOS DE INTERVENCIÓN NO VIOLENTA

Intervención psicológica

158. Autoexposición a los elementos
159. Ayuno:
a) Ayuno de presión moral (San Patricio para un trato mejor a los esclavos)
b) Huelga de hambre (incluso llegando a la muerte)
c) Ayuno satyagrah (Gandhi, llegar a la autoconsciencia a través del sacrificio)
160. Juicio inverso (los defensores piden cuentas a fiscales y autoridades)
161. Acoso no violento

Intervención física

162. Ocupación con sentada
163. Ocupación de pie
164. Entrar en medios de transporte público
165. Adentrarse en el agua (por ejemplo, en una playa)
166. Dar vueltas en grupo
167. Ocupación rezando
168. Incursión no violenta
169. Incursiones aéreas no violentas (p. ej., lanzando octavillas)
170. Invasión no violenta
171. Interposición no violenta (con el cuerpo)
172. Obstrucción no violenta (usando el cuerpo como barrera física)
173. Ocupación no violenta

Intervención social

174. Establecimiento de nuevas pautas sociales (mezcla social saltándose las barreras)
175. Sobrecarga de instalaciones
176. Enlentecimiento de negocios legales
177. Entrar en un lugar hablando
178. Representación teatral tipo guerrilla
179. Instituciones sociales alternativas
180. Sistema de comunicación alternativo (p. ej., periódicos alternativos)

Intervención económica

181. Huelga inversa (acudir a trabajar)
182. Encierro en el lugar de trabajo
183. Apropiación no violenta de terrenos
184. Quebrantamiento de bloqueos (Berlín durante la guerra fría)
185. Falsificación con fines políticos
186. Comprar recursos para impedir que otros accedan a ellos
187. Aprehensión de bienes
188. Dumping (venta deliberada por debajo del precio de coste)
189. Compra selectiva
190. Mercados alternativos
191. Medios de transporte alternativos
192. Instituciones económicas alternativas

Intervención política

193. Sobrecarga de los sistemas administrativos (exceso de cumplimiento de la legalidad por parte de los ciudadanos en protesta por la intervención de EE.UU. en Vietnam)
194. Divulgación de la identidad de agentes secretos
195. Búsqueda activa de encarcelamiento
196. Desobediencia civil a leyes "neutras"
197. Trabajo sin colaboración
198. Doble soberanía y gobierno paralelo (Irlanda, 1919)







miércoles, 6 de marzo de 2013

585.- Hugo Chávez, luces y sombras





Hugo Chávez, luces y sombras




Chávez, un caudillo avasallador e imbatible

Por JUAN JESÚS AZNAREZ 

El frenético asentimiento de las masas cuando Hugo Chávez prometía partir el espinazo de los partidos políticos tradicionales y sancochar a los oligarcas, preludiaba, en los mítines de 1998, la resurrección en Venezuela de un fenómeno nacido en la América Latina del siglo XIX: el caudillismo. Convencido de que la simbiosis entre gobernante y pueblo era posible, el fallecido discípulo de Simón Bolívar dispuso de las herramientas fundamentales para abordar esa encarnación: un carisma imbatible, billones de petrodólares, y más pobres que ricos en el padrón electoral.

El paladín de la boina colorada murió vencido por un tumor del tamaño de una pelota de beisbol, y suplicando al Dios más vida para consolidar la revolución institucional e ideológica comenzada hace catorce años sobre las cenizas del bipartidismo nacional (1958-1999): Acción Democrática, socialdemócrata, y COPEI, democristiano: “Dios no me lleves todavía. Me queda mucho por hacer por este pueblo”, imploró en abril, con un rosario colgado al cuello. Sintonizando con su carácter castrense, el ex teniente coronel de paracaidistas negoció su rompedora hoja de ruta al estilo del patrón mexicano y los peones díscolos. “Escucho ofertas”, les decía con la pistola encima de mesa.

El arsenal político acumulado en las urnas y el paternalismo de Estado con la población más pobre, fundamentalmente negra y mulata, explican buena parte del éxito del líder de Barinas, que cantaba, bailaba y recitaba en público, nombraba y destituía por televisión, y encandiló al machismo nacional al anunciar desde el balcón de palacio la inminencia de relaciones sexuales con María Isabel Rodríguez, su segunda esposa entre los años 1999 y 2004: “¡Marisabel, esta noche te voy a dar lo tuyo”. Campechano, seductor, autoritario, sin escrúpulos en la consecución de sus objetivos, nadie consiguió tal veneración entre las clases más necesitadas de una nación de 29 millones de habitantes acostumbrada al subsidio y proclive a los hombres providenciales.

“Necesita ser idolatrado. Es narcisista”, resumió en su día el psiquiatra Eduardo Chirinos, que le trató en prisión tras el fallido cuartelazo de 1992, una intentona que le catapultó políticamente. El caudillo murió idolatrado por los suyos, con todos los resortes del Estado bajo su mando, y los índices de pobreza a la baja porque la inversión social en el último decenio alcanzó los 400.000 millones de dólares, según la CEPAL. Las mayorías oficialistas le permitieron burlar los contrapesos propios de las democracias representativas y legislar sin trabas, pero no fue un dictador porque todos sus actos de gobierno fueron legales, bien porque los legalizó a posteriori, o bien porque antes había promulgado las leyes que los justificaban.

Pocos negaron a Chávez una sincera empatía con los marginados, mayoritariamente de origen africano, que abrazaron la causa bolivariana con la gratitud y fidelidad de quienes se sintieron vindicados frente a la tradicional supremacía del poder criollo. Fue un jefe brillante, imprevisible, contradictorio, errático, afecto al darwinismo social, construido para la confrontación. Sin ideología claramente definida era muy desorganizado. Ignacio Arcaya, exembajador en Washington, recordó en el libro Cuentos Chinos que Chávez solía llamarle muy tarde, a veces a las cuatro de la madrugada.

“Yo le dije una vez: ‘Hugo, el principal causante de la desorganización eres tú”’. “Él preguntó: ¿por qué dices eso? Bueno, porque le pides a un ministro que te prepare un informe sobre la educación, que te prepare un sancocho [sopa de carne y verduras], que vaya un momentito a Estados Unidos a hablar con un banco, que regrese, y lleve a los niños a un juego de béisbol. Y eso no se puede hacer. Porque los ministros nunca te van a decir que no lo pueden hacer. Te van a decir, por supuesto, señor presidente, y después no van a hacer nada.”

El gallo que sólo escuchaba su propia voz y, a veces, la de Fidel Castro, murió imaginándose en la historia junto a Simón Bolívar, a la vera de José Martí, Ernesto Guevara, Georgi Plejánov o el general peruano Juan Velasco Alvarado. “Dame tu corona Cristo, dámela, que yo sangro. Dame tu cruz, cien cruces, que yo las llevo, pero dame vida”, rezó ante la imagen del Nazareno coronado de espinas. No parecía tener mucha vida entonces, el pasado mes de octubre, cuando se confesaba frágil ante la muchedumbre que enloquecía a su paso: “suavecito nomás”.







Los hitos del mandatario

Los grandes momentos en la vida del presidente de Venezuela

- Nacido el 28 de julio de 1954 en el seno de una familia pobre de Sabaneta, en el Estado de Barinas, Hugo Chávez Frías aspiró a ser pintor y después jugador profesional de béisbol en las ligas profesionales de Estados Unidos.

- Las anécdotas de su pobre pero feliz infancia en la Venezuela rural a menudo alimenta sus discursos políticos. Unido a su formidable carisma, sus raíces le ayudaron a forjar una potente conexión emocional con muchos de los venezolanos pobres, que le ven como uno más de sus familias.

- Ex teniente coronel, Chávez empleó mucho de su tiempo en la carrera militar para conspirar con otros soldados izquierdistas para derrocar el orden político tradicional.

- En 1992 dirigió un golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, una asonada que, aunque fracasó, le ayudó a lanzar su carrera política. Un breve discurso mientras era trasladado a una prisión lejana conmocionó a muchos venezolanos y le impulsó después a la presidencia como un líder populista.

De una derrota militar a la victoria política
- Tras haber obtenido el perdón, Chávez realizó una gira por todo el país antes de vencer en las elecciones de 1998 y de asumir la presidencia a comienzos del año siguiente. Para muchos votantes pobres, simbolizó un nuevo comienzo tras décadas de Gobiernos considerados ampliamente corruptos.

- Medios de comunicación privados y líderes empresariales se opusieron con firmeza al presidente. En 2002 un grupo político opositor y militares disidentes organizaron un golpe de Estado. Chávez fue arrestado y enviado a una base militar en una isla del Caribe.

- Dos días después, oficiales leales al presidente derrocado y las protestas de sus partidarios le devolvieron al poder. Chávez acusó a Estados Unidos de estar detrás del golpe, y dijo que temía ser asesinado. El regreso al poder como jefe de Estado es visto por muchos apasionados chavistas con tintes cuasi-religiosos.

- Chávez disfrutó de amplio respaldo entre las clases pobres, que son mayoritarias, gracias al masivo gasto del Estado para expandir la sanidad y los programas educativos, financiados con los ingresos de las exportaciones del petróleo. También cultivó el apoyo del que disfrutaba enfrentándose a EE UU, país al que definió como un imperio decadente y belicista.

- Varias veces amenazó con detener los cargamentos de petróleo hacia Estados Unidos, el mayor mercado para el crudo venezolano. Nunca lo hizo. Chávez aumentó las exportaciones de petróleo a China y a otros países antioccidentales como Bielorrusia, Irán y Siria.

- Inspirado por su mentor y amigo, el líder cubano Fidel Castro, Chávez aplicó en Venezuela una política cada vez más radical, nacionalizando gran parte de la economía y dirigiendo el país de forma autocrática, según sus detractores.

- Sus opositores le acusaron de reprimir a sus críticos, de despilfarrar ingresos petrolíferos récord y de ahuyentar a inversores al expropiar bienes que van desde pequeñas tiendas y granjas a proyectos de refinerías gestionados por compañías extranjeras.

- Chávez tuvo un estilo deliberadamente populista, empleando un lenguaje fuerte y colorista que remite a la cultura machista de su región natal y de los barracones militares. Como Fidel Castro, fue conocido por sus largos discursos en televisión que podían prolongarse hasta bien entrada la noche. En 2012 batió su récord con una intervención de 10 horas.

- El presidente anunció a mediados de 2011 que estaba siendo tratado de un cáncer. Sufrió cuatro operaciones en Cuba, en las que le fueron extirpados dos tumores malignos. La enfermedad se declaró cuando en julio de este año, justo antes de la última fase de la campaña presidencial.

- Chávez logró la victoria en los comicios con el 55% de los votos para comenzar el 10 de enero de 2012 un mandato de seis años. En noviembre regresó a Cuba para exámenes médicos que descubrieron que el cáncer se había reproducido.

-El 8 de diciembre designa al vicepresidente Nicolás Maduro como su sucesor eventual

-El 18 de febrero de 2013 regresó a Caracas para ser ingresado en el Hospital Militar

-Hugo Chávez, muere el 5 de Marzo de 2013.







La herencia de Chávez

Por JOAQUÍN VILLALOBOS 

Cuando comenzó a gobernar, muchos pusimos atención en su discurso provocador y en la inviabilidad del “Socialismo del Siglo XXI”; le dimos poca importancia a un punto sustancial: Chávez era el primer gobernante de izquierdas con pretensiones revolucionarias que disponía de una enorme masa de efectivo. Otras experiencias populistas no gozaron de una bonanza tan prolongada y los países comunistas nunca fueron ricos; regalaban armas, tractores, becas, entrenaban militares o proponían trueques. No había existido un gobierno de izquierda que hiciera política con abundancia de dólares americanos como lo hizo Chávez. La renta petrolera venezolana ha alcanzado lo mismo a barrios de Caracas que a Cuba, Bolivia, Nicaragua y hasta el Bronx de Nueva York. Por encima de simpatías o antipatías, es indispensable analizar el impacto político que el dinero y las ideas de Chávez han tenido sobre la estructura de poder en Venezuela y Latinoamérica.

Chávez fue el líder de un grupo de presidentes autollamados “bolivarianos” que se han convertido en foco de atención por acciones antidemocráticas, soberbia ideológica o cinismo político. Sin embargo, la atención a personajes y sucesos ha hecho perder de vista el proceso político que albergan. Muchos de los excesos de los bolivarianos tienen relación con su condición de extremas izquierdas que al caer el muro de Berlín buscaron reciclarse. Estas han asumido la representación de venganzas estructurales por los agravios pasados y se fortalecieron con las crisis de anti-política que destruyeron a los partidos precedentes. Se los ha juzgado por los excesos, muy poco por sus límites y casi nada por el impacto histórico que podrían tener.

Los bolivarianos han gobernado en un continente dominado por gobiernos de izquierda, que han hecho prevalecer en la OEA y en casi todos los organismos continentales una política de tolerancia hacia los excesos. Hace medio siglo los principales destinos de los militantes de izquierda en Latinoamérica eran el exilio, la cárcel y el cementerio. La liberalización política y económica iniciada hace treinta años trajo democracia y estabilidad macroeconómica; sin embargo las grandes masas de pobres que habían permanecido social, económica y políticamente excluidos siguieron igual. La estabilidad macroeconómica no produjo rebalse para los pobres y Latinoamérica se convirtió así en la región con más progresos democráticos, pero permaneció como la más desigual del planeta.

En ese escenario, las fuerzas de centro y extrema izquierda pudieron armarse de votantes, tomar posiciones de poder, obtener victorias electorales consecutivas y convertirse en hegemónicas en muchos países. Fue así como con millones de pobres excluidos, con millones de dólares en sus manos y con un continente gobernado por amigos, Chávez hizo lo que hizo. La vieja hegemonía conservadora terminó y ya nada volverá a ser como en los 60, cuando se expulsó a Cuba de la OEA. En ese sentido, otorgar la presidencia de la CELAC a Raúl Castro no fue para apoyar a un régimen moribundo, sino para cobrar un agravio histórico.

Si bien hay razones para cuestionar la vocación democrática de los “bolivarianos”, en realidad se trata de gobiernos que intimidan, pero no matan ni torturan, que ejercen una represión limitada y se sostienen en incuestionables mayorías electorales. Estos gobiernos repiten lo que hicieron durante décadas los gobiernos conservadores de aprovecharse del Estado para fortalecer económica y políticamente a grupos de poder propios. No importa si a esto se le llama corrupción, cambio de turno o tradición; en esencia, son las debilidades institucionales heredadas las que les han permitido hacerlo. El conflicto que mantienen con los medios de comunicación se explica por el poco poder y espacio que tienen las izquierdas en este terreno, por la real existencia de monopolios mediáticos conservadores y por el cobro de cuentas por agravios pasados.

Si bien no se los puede considerar plenamente democráticos, tampoco son regímenes autoritarios, están muy lejos de ser lo que fueron Videla o Pinochet y también de lo que ha sido el régimen cubano. Es la solidez de su mayoría electoral y la debilidad de sus opositores fragmentados lo que los mantiene en el gobierno. Es en extremo difícil que se transformen en dictaduras; permanecerán en el poder el tiempo que mantengan esa mayoría electoral. Han atendido la inclusión social, pero en general son estructuralmente ineficientes y a futuro esto afectará su fuerza electoral. La recuperación de la institucionalidad democrática tendrá que emerger del nuevo balance de fuerzas que está construyéndose.

La pobreza que viven muchas regiones de Latinoamérica empuja a personas a vivir como damnificadas de un desastre permanente; no se asemejan a los trabajadores griegos o españoles perdiendo beneficios, se trata de gentes sin esperanzas de nada. En casos como estos el asistencialismo es indispensable. En ese sentido, las políticas sociales bolivarianas son cuestionadas como asistencialistas e insostenibles porque dependen de los altos precios del petróleo y de las materias primas. Efectivamente así es; sin embargo en Latinoamérica hubo otros períodos de bonanza rentista que acabaron en despilfarro de las clases altas, la diferencia es que ahora sería la primera vez que los pobres no se la pierden y esto tiene una implicación política muy importante.

En efecto, la sostenibilidad o no sostenibilidad en el largo plazo de las políticas sociales no puede depender de los precios del petróleo, sino de si a futuro será posible o no elevar la tributación, y esto es precisamente lo que mantiene a Latinoamérica como la región más desigual. Mientras la media de recaudación fiscal de los países de la OCDE es 35% del PIB la de Latinoamérica es 19%. La “revolución fiscal” que necesita el continente no surgirá de la sensibilidad de las clases altas, sino de la competencia democrática y la demanda ciudadana. En ese sentido, el impacto político más estratégico del llamado “populismo” es que está modificando positivamente la demografía electoral. En el proceso histórico de valoración del voto popular podemos hablar de quienes no existen como electores, de quienes no votan porque no saben que votar es importante, de quienes votan manipulados y de quienes aprenden a vender el voto. Esto concluye cuando se convierten en mayoría quienes descubren que votar les permite ser representados y tener beneficios. Este proceso civilizatorio lo vivieron los europeos en el siglo pasado y condujo a mayor equidad y desarrollo. En otras palabras, quien quiera gobernar tiene que pensar seriamente que los pobres importan, por ello la inclusión y la generación de una identidad política que los integre es vital para la democracia, aunque por ahora esa identidad tenga características contestarías.La herencia más particular de Chávez ha sido la generación de nuevos ricos, esto muy a pesar del conflicto moral que la extrema izquierda tiene con la riqueza. Por ello ha sido realmente surrealista que grupos de la extrema izquierda latinoamericana, “algunos de ellos comunistas de pura raza”, fueran enriquecidos y convertidos por Chávez en lo que se conoce como “boliburgueses”. Esto no es malo, al contrario, es muy positivo que la izquierda tenga empresarios y poder económico para fortalecer el balance de poder y mejorar su comprensión sobre el mercado y la democracia.

En Nicaragua los recursos llegados de Venezuela están dando tiempo para un despegue productivo del país. Entre los muchos proyectos se ha construido un gran parque de diversiones gratuito que visitan diariamente decenas de miles de niños y jóvenes con sus familias. Esto podría considerarse insostenible a futuro; sin embargo, si se tiene en cuenta la contagiosa infección criminal que padecen los violentos vecinos El Salvador, Guatemala y Honduras, el parque es un formidable instrumento de prevención del delito que está protegiendo la seguridad y el crecimiento económico de Nicaragua. Visto así, Chávez en realidad ha subsidiado indirectamente a los empresarios. Si a futuro los recursos venezolanos dejan de llegar, los ricos nicaragüenses tendrán que decidir si prefieren pagar más impuestos o enfrentarse a los narcotraficantes y a la “mara salvatrucha”.
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Joaquín Villalobos fue guerrillero salvadoreño y es consultor para la resolución de conflictos internacionales



Chávez



La conspiración del cáncer inducido

Por: Esther Samper 

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, falleció ayer debido a las complicaciones asociadas al cáncer que afrontaba desde hace más de año y medio. Poco tiempo antes de su muerte, el político Nicolás Maduro desató la polémica al afirmar lo siguiente en una conferencia sobre su delicado estado de salud:
Nosotros no tenemos ninguna duda y llegará el momento indicado de que se pueda conformar una junta médica que confirme que él (Chávez) fue atacado. Buscaron el punto para dañar la salud de nuestro comandante. Tendrá que ser investigado por una comisión especial. Ya tenemos pistas y llegará el momento de realizar estas investigaciones.

No es la primera vez que un político anuncia, públicamente y sin margen para malentendidos, que los enemigos de su patria han intentado atentar contra la vida de un mandatario de las más diversas maneras. Este miedo, desde luego, no carece de cierta justificación. Es bien conocido que Estados Unidos ha participado, en multitud de ocasiones, en derrocar a gobiernos sudamericanos, lo que también incluía el asesinato de sus dirigentes. El ejemplo actual más representativo es Fidel Castro, Estados Unidos intentó asesinarle en centenares de ocasiones y algunos de esos intentos están perfectamente documentados.

La afirmación de Maduro sobre la posibilidad de que a Chávez le inoculasen el cáncer no ha sido aislada. Hace más de un año, fue el propio Hugo Chávez el que acusaba, de forma bastante sutil, sobre esta posibilidad al preguntarse si era posible que existiera una tecnología que permitiera inducir el cáncer. Sus sospechas se debían a que, en aquel momento, no sólo a él le habían diagnosticado cáncer, sino también a la entonces candidata a presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, a Lula da Silva, entonces presidente de Brasil, y a Cristina Fernández, presidente de Argentina (aunque más tarde se confirmó que no era maligno).

 Sin duda, llama la atención que tantos dirigentes sudamericanos pasaran por un cáncer en esos momentos, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que el cáncer es una de las enfermedades más frecuentes en el mundo desarrollado y que las probabilidades de que aparezca aumentan con la edad. En España, por ejemplo, uno de cada 3 hombres y una de cada 4 mujeres padecerá cáncer en algún momento de su vida. Con esa perspectiva, no resulta tan extraña la casualidad anterior.
Por otro lado, tanto en las afirmaciones de Maduro como de Chávez, se mencionan indistintamente "inocular", "contagiar" o "inducir" el cáncer. Aunque estos tres términos son muy similares, hay diferencias importantes entre ellas y es necesario aclararlas individualmente para discutir con más rigor sus comentarios.
Sobre la inoculación del cáncer, la ciencia médica es bastante tajante al respecto: es imposible inocular el cáncer (es decir, administrar células cancerosas) a una persona con el sistema inmune sano y que ésta se enferme por cáncer. ¿La razón? El sistema inmune de esta persona detecta las células cancerosas como extrañas (pues no proceden de él) y las aniquila. Sin embargo, la historia puede cambiar si la persona posee un sistema inmune muy debilitado (por una enfermedad o por tratamiento inmunosupresor) y entonces sí que puede darse el caso, aunque es difícil, de padecer un cáncer que venga desde fuera. Esto último se ha dado muy raramente en pacientes que tomaban medicación inmunodepresora y que habían recibido un órgano de un donante que padecía cáncer. 
Sobre el contagio del cáncer, es decir, sobre la posibilidad de que una persona contagiase el cáncer a otra persona, la ciencia es igualmente clara al respecto: el cáncer no es una enfermedad infecciosa ni contagiosa y no existe ninguna vía posible en la que pudiera contagiarse.
Así pues, puesto que Chávez poseía un sistema inmune funcional cuando le diagnosticaron el cáncer, tanto la explicación de la inoculación del cáncer como la del contagio quedan totalmente rebatidas. ¿Y sobre la inducción del cáncer? Ahí entramos en un terreno más farragoso. El cáncer no se puede contagiar o inocular, pero sí se puede inducir de forma indirecta aumentando las posibilidades de que ocurra. ¿Cómo? Las formas pueden ser muy variadas: con radiactividad (como ocurrió en Hiroshima y Nagasaki), con productos químicos carcinógenos, con virus oncogénicos (como el virus del papiloma humano)...
Por lo tanto, sí que es posible aumentar las posibilidades de que una persona padezca un cáncer con los medios anteriores pero, eso sí, no se puede causar directamente. ¿Tenía razones Chávez y las tiene Maduro para afirmarlo con rotundidad? Ahí ya entramos en detalles de conspiraciones en los que es mejor no entrar. Aún así, si realmente querían matar a Chávez, la inducción de un cáncer es una de las peores estrategias que podrían haber seguido sus enemigos. Primero, porque no se tiene nunca la certeza de que con esas medidas vayas a causar un cáncer con 100% de probabilidades y, segundo, porque la mayoría de cánceres hoy en día se curan.
Con mucho, lo más probable es que el cáncer de Chávez ocurriera espontáneamente, como casi todos los casos de cáncer de este mundo. Si Maduro no tiene ninguna prueba para pensar lo contrario sólo hay dos posibilidades: O tiene un miedo irracional a sus enemigos o desea convertir a Chávez en un mártir.