Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Wert. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Wert. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2015

867.- Cinco síntomas de que el proyecto educativo de Wert vuelve al siglo XIX



Cinco síntomas de que el proyecto educativo de Wert vuelve al siglo XIX


Los planteamientos de la Escuela Moderna, fundada en 1901, lograron desmontar una enseñanza catolicista y desigual que el actual Ministerio de Educación está resucitando. La pedagogía libertaria de Francesc Ferrer i Guàrdia es el telón de fondo de la última novela de Màrius Mollà, 'El maestro'.


ANNA FLOTATS 

MADRID.- Hace más de un siglo, en el año 1901, nació en un piso de la calle Bailén de Barcelona un centro educativo de enseñanza mixta y anticlerical. Hasta 1909, la Escuela Moderna promovida por el pedagogo y librepensador Francesc Ferrer i Guàrdia escolarizó a más de un centenar de niños y niñas. Instauró la coeducación y cambió las enseñanzas religiosas por las científicas y humanistas. En esta revolución educativa y laica se enmarca la última novela de Màrius Mollà, El Maestro (Ediciones B), que cuenta la historia de un profesor recién instalado en una comunidad de leñadores del Montseny que pone en práctica los principios pedagógicos de la Escuela Moderna.

Los sectores políticos y católicos más conservadores, temerosos al sentir amenazados sus intereses, no pararon hasta que vieron cerradas las aulas del centro. Sin embargo, los postulados de Ferrer i Guàrdia siguieron vivos incluso después de su muerte (fue fusilado acusado sin pruebas de haber instigado la Semana Trágica de Barcelona) en escuelas de Madrid, Sevilla, Córdoba, Granada, Mallorca y en centros de Portugal, Suiza y Brasil. Incluso corrientes pedadógicas como Montesori en Italia o Waldorf en Alemania bebieron de sus ideas.


Ferrer i Guàrdia quiso romper con una "vieja enseñanza", como él decía, que sentía alejada de las necesidades de la sociedad. Hoy, superados los programas educativos de entonces —enfrentados con la ciencia y centrados en dogmas y figuras supranaturales— también existe "una vieja enseñanza" que, según Mollà, "hay que replantearse". 

Público analiza cinco logros de la Escuela Moderna —referente de futuros y reputados pedadagogos— que el sistema que fomenta el ministro José Ignacio Wert está poniendo en riesgo.



1. La coeducación de ricos y pobres

Ferrer i Guàrdia abogaba por "la inocente igualdad de la infancia por medio de la sistemática igualdad de la escuela racional" con el objetivo de acabar con la dominación de clase. Sin embargo, ahora se reproduce algo parecido: "El tipo de escuela está fijando el tipo de alumno y de familia, dependiendo de la ubicación geográfica y de la confesionalidad", sostiene Mollà. Además, el aumento de ayudas estatales a los centros concertados (a los que asiste el 25% de los escolares) va en detrimento del apoyo a la escuela pública. "Parece que la casta nos distingue, estamos dentro o fuera", sigue Mollà, quien sostiene que estas "trabas" demuestran que la coeducación de clases es todavía un reto. 


Ferrer i Guàrdia.



​2. La educación mixta

Los colegios que separan a niños y niñas no sólo siguen existiendo, sino que reciben financiación pública, a pesar de que el Tribunal Supremo haya emitido seis sentencias en contra de estas subvenciones. Wert apuntala su defensa de la educación segregada en la Convención de la UNESCO, que no la considera discriminadora en ningún caso. Aun así, ese documento data de 1960. "Es un sinsentido que esa idea antipatriarcal que la Escuela Moderna promulgó para romper con las desigualdades entre hombres y mujeres siga teniendo representación e incluso el beneplácito del sistema", lamenta Mollà. 



3. La religión, fuera de las aulas

La Escuela Moderna no era contraria a que la religión estuviera en la base de la enseñanza, pero consideraba que debía estar fuera de la escuela. Tras la dictadura franquista y la Transición, los crucifijos empezaron a descolgarse de las paredes de las aulas mientras entraban en ellas los libros de Educación para la Ciudadanía, una materia troncal que enseñaba valores sociales como la igualdad, la solidaridad o la defensa de los derechos humanos. La reforma de Wert eliminó esta asignatura y la convirtió en la alternativa a la resucitada clase de Religión durante la Primaria y la ESO. Su contenido, evaluable y publicado en el BOE hace unas semanas, no ha sido elaborado por el Gobierno, sino por la Iglesia. "Es un paso atrás clarísimo porque volvemos a mezclar lo que ya habíamos conseguido separar", valora Mollà. "La Iglesia ya tiene herramientas para llegar a la sociedad, no debe meterse en la educación", considera. 



4. Educación sin premios, castigos ni exámenes

"En la Escuela Moderna no hay premios, ni castigos, ni exámenes en los que hubiera alumnos ensoberbecidos con la nota de sobresaliente, medianías que se conformaran con la vulgarísima nota de aprobado ni infelices que sufrieran el oprobio de verse despreciados por incapaces". Es el 11º principio básico de la Escuela Moderna, aunque Mollà puntualiza que de lo que huía la pedagogía de Ferrer i Guàrdia era de las calificaciones relacionadas con exámenes de pura memorísitica, que "estresan al alumno y le predisponen al fracaso". La Escuela Moderna, cuenta, puntuaba cuestiones distintas, como la "responsabilidad individual, la responsabilidad colectiva, la ética o el interés del alumno por aprender".



Actualmente, y con la excepción de Infantil y Primaria, los profesores viven sometidos a los currículos por la presión de evaluaciones externas como la Selectividad o PISA. Y por si estas no fueran suficientes, la ley Wert ha implantado una prueba de evaluación final que recuerda a las reválidas y que servirá para conseguir el título de cada ciclo no universitario. Lejos de estas pruebas queda el lema de la Escuela Moderna "Ayúdame a pensar" y su convencimiento de que "la educación no es saber hacer cosas, sino entenderlas".



5. Profesores formados y con un sueldo digno

Al margen de los recortes en Educación, que según los sindicatos han dejado a la escuela pública con 20.000 profesores menos, Mollà advierte con preocupación de que otro problema es que España aún no ha conseguido hacer "ambicionable" la profesión de maestro. "Somos tan incapaces de buscar profesores buenos como de castigar a los malos", opina el autor de El Maestro, que señala la necesidad de "renovar todo el patio de profesores". Mollà insiste en que si no cambia la educación, tampoco cambiará la sociedad y, aunque celebra la movilización de gran parte de la comunidad educativa contra la deriva del sistema, lamenta: "Todavía hay más gente que dice que hay que cambiar las cosas que gente que las esté cambiando".





El ministro de Educación, José Ignacio Wert, y la secretaria de Estado, Motserrat Gomendio, en una imagen de archivo. EFE

Las claves del modelo europeo de universidad que no cuenta Wert


Educación defiende que su nuevo decreto acerca España a Europa, pero esconde que nuestro país es el sexto de los 33 estados europeos con las titulaciones más costosas. El ministerio quiere copiar el sistema de Reino Unido, obviando que sus alumnos acaban endeudados de por vida, o el de Alemania, donde estudian gratis o pagan matrículas ínfimas.



P. DÍAZ / A. FLOTATS 

MADRID.- Homogeneizar los estudios españoles con los del resto de Europa. Ese es el argumento con el que el Ministerio de Educación ha justificado su Decreto 3+2, que permite a las universidades ofertar grados de 180 créditos y másteres de 120, cuando hasta ahora los grados tenían que ser de al menos 240 créditos y los másteres, de 60. Aunque en términos generales, es cierto que buena parte de los países tienen un sistema universitario en que los estudios de grado constan de tres años y se complementan con un máster de dos, también es verdad que no todos los países son comparables en términos absolutos. Y es que el precio de la Educación Superior varía —y mucho— entre unas regiones y otras.

De hecho, según el estudio El coste de estudiar en Europa del Observatori del sistema universitari, en nuestro país "estudiar un máster es bastante más caro que estudiar un grado" mientras que "en la mayoría de los países europeos (unos 20) el precio máximo de los estudios de máster es el mismo que el de los estudios de grado". En concreto, el precio máximo de un curso de máster es un 67% más caro que el de grado, según el citado informe.


A ello se une, además, que España cuenta con uno de los sistemas universitarios más caros de Europa. Sólo Portugal, Holanda, Italia, Irlanda y Reino Unido nos superan en cuanto al coste de lo que un estudiante paga cada curso. A paridad de poder adquisitivo, aclara el Observatori, "España se convierte en el sexto país donde los precios máximos de los estudios de grado son más caros de los 33 estados europeos, detrás de Reino Unido (excepto Escocia), Eslovenia, Irlanda, Hungría y Letonia", señala el informe.

En 2006, cuando se implantó el plan Bolonia, todos los países eligieron el sistema 3+2. Sólo España, Chipre, Turquía, Armenia, Kazajistán o Georgia eligieron en su momento el 4+1. Incluso los rectores que ahora se han rebelado contra la reforma del titular del ramo, José Ignacio Wert, protestaron en su día por esa opción. La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), puntualiza ahora, sin embargo, que no es contraria al 3+2, sino al "momento decidido para implantarlo, cuando aún están saliendo los primeros graduados", explica a Público un portavoz de la CRUE. 

Gomendio: "Optar a un máster es una elección voluntaria a la que sólo accede el 20% de los universitarios" 

La secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, defendió la medida en una reciente entrevista asegurando que, en realidad, no se trata de un "3+2, sino de un 4-1". "En el máster ya existía esta flexibilización, eso no se ha modificado; lo que sí hemos hecho es permitir que las universidades puedan reducir los años de grado", aseguró. Además, optar a un máster es una "opción voluntaria" a la que sólo accede en la actualidad "un 20% de los universitarios", recordó. Lo que no explicó es que, en caso de que se quiera acceder a un doctorado sí será necesario cumplir con los cinco años. 

La comunidad educativa (sindicatos de profesores, alumnos y asociaciones de padres y madres) han manifestado que, en cualquier caso, quien opte por cursar sólo un grado de tres años no podrá optar a empleos de calidad. De este modo, para obtener una formación superior real y mejorar el currículum, los estudiantes deberán pagar también el máster. ¿El gran problema? El precio de un máster triplica al de un grado. "Mientras el precio medio del crédito de un grado ronda los 20 euros, el de máster es de unos 60", aseguran PSOE, IU, CCOO, UGT, CSI-F, STES, Sindicato de Estudiantes, Ceapa y la CRUE. 

Sin embargo, el ministerio hace oídos sordos a la comunidad educativa y sigue repitiendo su argumento estrella: que el nuevo decreto pretende equiparar a España con países como Reino Unido o Alemania, cuyas universidades aparecen en los ránkings de excelencia. Pero Wert y Gomendio olvidan agregar, por ejemplo, que los alumnos británicos acaban endeudados de por vida para devolver sus préstamos universitarios y que los alemanes estudian gratis o pagan matrículas extremadamente baratas.

Entre los  33 estados europeos, España es el sexto país donde los precios máximos de los estudios de grado son más caros, detrás de Reino Unido Eslovenia, Irlanda, Hungría y Letonia
En Reino Unido, que se sitúa detrás de España en la clasificación, "estudiar un máster es bastante más caro que estudiar un grado" mientras que "en la mayoría de los países europeos (unos 20) el precio máximo de los estudios de máster es el mismo que el de los estudios de grado". Tras una reforma emprendida por el ex primer ministro Tony Blair —que encareció las tasas más de un 20% en 2012, pese a la revuelta estudiantil—, los alumnos deben hacer frente a un préstamo de bajo interés para estudiar un grado. Según un informe del Instituto de Estudios Fiscales (IFS, por sus siglas en inglés) la mayoría de los estudiantes universitarios de Inglaterra y Gales (en Escocia es gratuito) terminará su carrera con una deuda  de unos 65.000 euros. Ello implica que un graduado con un salario promedio deberá pagar unos 2.000 euros al año hasta que cumpla los 50 años. El salario promedio —teniendo en cuenta el índice de inflación de 2014 (1,6%)—, según el estudio, es de casi 42.000 euros al año para alguien de 30 años; 50.000, para los 40 años; y 59.000, para los 50.

En Alemania, en cambio, la tarifa de matrícula es muy baja en comparación con otros países e incluso muchas de las universidades son gratis. Allí, son financiadas por el Gobierno y los Landers (Estados federales) que deciden si cobran o no. Bayern, Hamburgo, Baja Sajonia y Nordrhein-Westfalen cobran derechos de matrícula; el resto, no. En España, en cambio, el precio mínimo de la matrícula para los estudios de grado "está muy por encima de 700 euros y el máximo supera los 2.600", señala el Observatori. 

Austria, Finlandia, Noruega, Suecia o Grecia tienen también sistemas gratuitos, así como Dinamarca (aunque sólo para estudiantes a tiempo completo) o Chipre, Escocia y Malta (que sólo lo tienen para los estudios de grado). Además, según un estudio de Eurydice (38 países que en su mayoría forman parte de la UE), "muchos de los países con gratuidad en los estudios ofrecen a sus universitarios importantes ayudas financieras en forma de becas". De hecho, todos lo hacen a excepción de Islandia y Montenegro, donde existen préstamos pero no becas, según el Observatori. En España, la inversión en becas lleva dos años sufriendo recortes. Los 1.483 millones de euros que destinó en 2012-2013 se quedaron en 2013-2014 en 1.408. El tijeretazo, de 75 millones de euros, supuso una caída del 5%.








lunes, 10 de noviembre de 2014

829.- Y ahora la Colita, Wert

                                 José Ignacio Wert y Soraya Sáenz de Santamaría / EFE



Y ahora la Colita, Wert

Por Ruth Toledano

Al mejor estilo rajoniano, el ministro Wert lleva varios días escondiendo la patita. Los artistas rechazan sus premios nacionales: un día fue Jordi Savall, el de Música; al otro, Colita, el de Fotografía. Y él, como ministro de Cultura, sigue sin dar la cara ante lo que los mejores de la cultura le están diciendo de su gestión. Debiera darla, aunque fuera esa de plasma propia de su Gobierno. Él, que además del desprecio de los suyos (los de sus competencias) sigue siendo el ministro peor valorado en las encuestas del CIS ( batiendo su propio récord), no es que no dimita, es que ni aparece por aquí. Se limita a mandar (él o no se sabe quién) a Soraya Sáenz de Santamaría a decir cuatro lugares comunes, motivo por el que la ministra de la Presidencia es la mejor valorada en la referida encuesta.

Wert calla y esconde la patita. Pero le hemos visto la Colita.

Al rechazar su Premio Nacional, Colita dice que no sabe dónde está el Ministerio de Educación Cultura y Deporte, y se pregunta si existe siquiera, pues ella no lo conoce: "La situación de la cultura y la educación en España, cómo expresarlo, es de pena, vergüenza y dolor de corazón. No es posible que exista dicho ministerio. Es una quimera. Habrá que esperar con ilusión, otros tiempos, otras gentes, otros gobiernos, que nos devuelvan a nosotros el orgullo y a ellos el honor. Así pues, de momento, Sr. Wert, no me apetece salir con Ud. en la foto".

Mientras asistimos a este bochornoso día de la marmota institucional y esperamos a esas otras gentes, podemos preguntarnos qué ha hecho el Sr. Wert en los últimos tiempos. Repasemos su actividad.

Como el ministro escondido y peor valorado no tenía bastante con haberse cargado la Enseñanza a través de su LOMCE y de los recortes educativos, ahora ha tenido la brillantísima idea de que los profesores puedan impartir materias en las que no son especialistas. Es decir, que un profesor de Geografía acabe dando Filosofía o que una de Literatura acabe dando Geografía. Ejemplo real: un docente de Matemáticas podrá impartir, además de su especialidad, Biología y Geología, Física y Química, Cultura Científica, Tecnología, Tecnología de la Información y Comunicación, y Economía de la Empresa.

Lo llaman "la última de Wert" y se trata del borrador del Real Decreto-Ley de Especialidades, que ha presentado el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y que toda la comunidad educativa ha rechazado ya de plano, como le viene siendo habitual al ministro. Empiezo a pensar que es masoca. Sádico sí parece, pues la implementación de esta Ley supondría una caída en picado de la calidad de la enseñanza (si es que puede caer más algo que ya está en el suelo), e incluso la desaparición de algunas materias, una vez que se jubilaran sus especialistas. Miguel Morte, secretario de Acción Sindical de Enseñanza de CC.OO. en Aragón, tilda estos propósitos de economicistas, pues permitirán amortizar plazas, y alerta de que "todo esto se saldará con un déficit formativo de los alumnos y muchos de ellos no aguantarán el tirón del bachillerato. Eso es lo que en el fondo quiere el Ministerio, reducir el estudiantado de Bachillerato y Universidad". Más que probable sadomasoquismo, sí.

Ahora bien, con enorme coherencia, el ministro Wert ha hecho varias otras cositas recientemente. A saber:

.  Inaugurar el proyecto "Estrategia de competencias de la OCDE", cuyo nombre completo es " Estrategia de competencias de la OCDE: construyendo una estrategia de competencias eficaz para España", y cuyo propósito consiste en "proporcionar una evaluación estratégica del sistema de competencias español a través de la exploración en profundidad de las fortalezas y desafíos del mismo desde una perspectiva multidisciplinar". Tan explícito y ambicioso proyecto está apoyado por un equipo de trabajo compuesto por representantes de los ministerios de Educación, de Empleo, de Economía y Competitividad, de Industria, Energía y Turismo, de Hacienda y Administraciones Públicas y de la Presidencia, y de la Oficina Económica del Presidente. Como está subvencionado en parte por la Comunidad Europea suponemos que cada organismo de esta completa lista se llevará su pellizco de fondos.

. Apadrinar, mano a mano con la también valoradísima Ana Botella, una exposición de portadas del diario El Mundo.

.  Salvaguardar la jota, la transhumancia, la improvisación, las fiestas de San Juan y la producción artesanal del esparto.

.  Emitir un comunicado por la muerte del matador de toros José María Manzanares, en el que asegura que "siempre será recordado con admiración, gratitud y cariño".

.  Apostar por que la Escuela de Policía se integre en la Universidad.

O sea, Colita, que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, existir, lo que se dice existir, sí existe, mujer. Todo lo anterior es su foto. Y, en su contemplación, comprendemos los resultados del informe PISA (no digamos ya el modelo de ciudadanía que se promueve) y comprendemos por fin el comentario en El País de un lector de la noticia de su renuncia al premio, que reza así: " De hecho, ¿quién conoce a la tal Colita?". Nos preguntamos cómo era posible siquiera que el susodicho lector hubiera sido capaz de escribir cualquier frase, incluida esta (suponiendo, además, que aún no puede ser un fruto, podrido, de la Lomce). Pero viendo esta foto de la actividad ministerial hallamos la respuesta.

Hace poco más de un mes, el ministro Wert presentaba sus presupuestos para 2015 en Educación y, aun manteniendo las becas (eso sí, escamoteando datos), su Ministerio prácticamente elimina los programas de 'Educación compensatoria' destinados a alumnos en "desventaja social", cuya dotación, en un momento en que la pobreza infantil se dispara en España, baja en un 90%. O sea, los pobres, al analfabetismo, que lo suyo viene de fábrica. "¿Cómo se puede estudiar en casa cuando en la nevera no hay nada y en casa hay una tensión brutal porque papá se ha quedado sin trabajo, porque mamá tiene que hacer horas extra para sobrevivir? Imposible", explica Xavier Melgarejo. Como para preguntarles por la Colita.

En fin, queda claro que lo que los artistas y creadores premiables le están diciendo a Wert es que no hay Cultura que valga si antes no hay Educación, lo más importante en una sociedad digna y que quiera a sus hijos. Y que él no dispone de la categoría moral necesaria para tener en sus manos semejante responsabilidad. Y que su Gobierno de corruptos no puede avalar ninguna reforma educativa ni promocionar cultura alguna, imposibles sin ética y valores que las sustenten. "Para los finlandeses [líderes en Educación], los niños son el tesoro de la nación", insiste Melgarejo. "En España, a pesar de que también los queremos mucho, no han sido la prioridad. Hemos gastado en pabellones, en aeropuertos, pero para un país lo más importante es construir sus personas".

España está a la cola. Esa es la foto. La Colita de Wert.






Colita rechaza el premio por la "situación de pena y vergüenza" de la cultura


Barcelona, 7 nov (EFE) 

La fotógrafa Isabel Steva Hernández, 'Colita', ha renunciado al Premio Nacional de Fotografía por considerar al ministerio de Educación, Cultura y Deporte responsable de que la cultura y la educación en España se encuentren en una situación de "pena, vergüenza y dolor de corazón".

En una carta hecha pública hoy a través de las redes sociales y dirigida al ministro José Ignacio Wert, Colita aclara que su renuncia "nada tiene que ver" con la cuestión catalana y agradece al jurado del premio que hayan pensado en ella para esta distinción.

Colita justifica su decisión precisamente en uno de los valores que le reconocía el jurado, "el compromiso con su época".

En la misiva, Colita señala que "proviniendo dicho premio Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura, Educación y Deporte, me veo -subraya- en la obligación de rechazarlo".

En opinión de la fotógrafa, la situación de la cultura y la educación en España es "de pena, vergüenza y dolor de corazón", por lo que, asegura, "no es posible que exista dicho ministerio".

Considera Colita que "habrá que esperar con ilusión, otros tiempos, otras gentes, otros gobiernos, que nos devuelvan a nosotros el orgullo y a ellos el honor".

Tras indicar al ministro Wert que "de momento", no le "apetece" salir con él "en la foto", Colita aclara en una posdata: "mi condición de ciudadana catalana y la situación actual nada tiene que ver con mi renuncia. No hagan inventos. Yo creo y milito en la Cultura Universal".

En posteriores declaraciones a Efe, Colita ha indicado que "el premio es mío, me lo han dado y estoy encantada, pero no quiero tener nada que ver con este Ministerio de Cultura", mientras ha considerado que "lo que tienen que hacer todos los de este Gobierno es marcharse a su casa".

Colita, considerada la fotógrafa de la "Gauche Divine" barcelonesa, ha añadido, respecto al actual Gobierno, que "no estoy de acuerdo con su forma de actuar, como millones de españoles, de los que espero que se manifiesten cuanto antes para ver si se acaba con esta pesadilla".

Sobre la reacción de sus amigos a su decisión de renunciar al premio, dotado con 30.000 euros, ha explicado que unos lo han entendido, otros dicen no comprender "cómo no te has quedado con la pasta" y que algunos opinan que podría haber donado el dinero a una ONG, "pero la decisión es mía y ya está".

El desestimiento de Colita se ha producido una semana después de que el violagambista catalán Jordi Savall renunciara también al Nacional de Música.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado, en relación con la renuncia a los premios nacionales, que "cada uno está en su derecho de aceptarlos o de rechazarlos", pero ha recordado que no los otorga "un partido, ni siquiera un Gobierno", mientras ha pedido que "se respete el reconocimiento que España pueda hacer de sus valores artísticos y culturales".

Sáenz de Santamaría ha subrayado que los ganadores de los Premios Nacionales son seleccionados por jurados independientes, por lo que "eluden a quienes en un momento ocupan las instituciones" y "representan el reconocimiento de España a representantes de la cultura y el arte en distintos ámbitos".

Desde la oposición, el secretario de Cultura de la Ejecutiva Federal del PSOE, Ibán García del Blanco, ha pedido la "dimisión inmediata" del ministro Wert.

"Es la segunda renuncia a un Premio Nacional en una semana", tras la del músico Jordi Savall, ha recordado García del Blanco antes de preguntarse: "¿qué más tiene que pasar para que Wert dimita?".

El socialista ha recordado también que la renuncia al Premio Nacional de Colita se produce coincidiendo con la aprobación de una Ley "profundamente regresiva para los creadores e intérpretes como es la Ley Lasalle"..



sábado, 9 de febrero de 2013

569.- Las perlas del ministro Wert


José Ignacio Wert y sus perlas

Las perlas del ministro Wert




El ministro de Educación ha tenido problemas con los deportistas, los inmigrantes, los manifestantes del 25S, los profesores, los estudiantes, los opositores, los cineastas, los rectores, la oposición y, más recientemente, con los catalanes.


José Ignacio Wert es el ministro de Educación, Cultura y Deporte. Pues bien, con las tres, Educación, Cultura y Deporte, y con algún otra área más ajena a su departamento ha tenido polémicas.

La última es la idea de “españolizar a los niños catalanes”, pero en estos escasos diez meses que lleva en el Gobierno se le han oído numerosas perlas de pulido jaez.

2/10/2012, en Telemadrid:

“Hay algunas evidencias [que relacionan el crecimiento del sentimiento independentista] con la dirección que ha llevado el sistema educativo”.

26/09/2012, en el Congreso:

Las protestas del 25-S carecen “de sentido político y de fundamento democrático. No son quienes para determinar la legitimidad del sistema”.

25/09/2012, en Abc:

“Lo que sí es una discriminación es excluir la educación diferenciada [segregada] del sostenimiento público, del sistema de conciertos”.

16/09/2012, en TVE:

“Se están exagerando las consecuencias de las medidas de ajuste en Educación. Se está llamando recortes a unas medidas de eficiencia”.

En relación al hecho de hacer pagar a los alumnos por llevar la comida desde casa: “Son elementos accesorios”.

5/07/2012, en un curso de la FAES en Navacerrada (Madrid):

“La única prueba de evaluación final de ciclo que más o menos ha persistido, que ahora se llama PAU [selectividad], realmente no funciona (…) porque el 94% la pasan”.

“[Decir que tenemos] la generación mejor preparada de la historia [en España] es una bobada, siendo verdad”

1/03/2012, III Encuentro Anual de los Productores Audiovisuales Españoles:

“Las subvenciones al cine no han dado frutos extraordinarios”

22/02/2012, en una intervención parlamentaria sobre los detenidos en las protestas estudiantiles de Valencia:

“Mire adónde mire lo único que a mí me causa sorpresa es cómo ustedes [la oposición parlamentaria] se ponen del lado de la protesta en general sino de la protesta violenta, de la protesta que infringe las leyes”.

14/02/2012, en la Cope

“Los toros son un ingrediente de la marca España que requiere protección”.

8/02/2012, en la Cadena Ser:

”Si fuera opositor estaría dando saltos de alegría”, después de decidir de forma unilateral y por sorpresa el cambio en los temarios de las oposiciones a maestro.

1/02/2012, en la Cadena Ser:

El ministro afirmó que Educación para la Ciudadanía “se cargaba de adoctrinamiento”. Y, para demostrarlo, utilizó una cita falsa, porque no correspondía a un libro de texto, sino a la obraEducación para la Ciudadanía. Democracia, capitalismo y Estado de derecho (Akal).

31.01.2012, en el Congreso:

“No sólo se trata de proporcionar una educación a unos jóvenes que tienen ‘background’ culturales profundamente dispares y diferentes sino, además, la avalancha de población básicamente marroquí que acude justamente a beneficiarse de esa educación obligatoria y gratuita que se les facilita en Ceuta y Melilla”.

Fuente: Eldiario.es